Antes de todo: ¿qué es la dependencia emocional?

La dependencia emocional es un patrón persistente de necesidades emocionales insatisfechas que se intentan cubrir y compensar desadaptativamente con otras personas (por ejemplo, en la relación de pareja…¡¡pero no solamente!!).

Es una condición que puede presentarse tanto en hombres como en mujeres; a menudo padeciéndola de manera inconsciente. ¡Por esta razón tiene tanta relevancia sobre la calidad de la vida!

Al desarrollar relaciones intensas, lo único que importa pasa a ser el otro y la persona dependiente emocionalmente llega a no poder concebir su existencia sin alguien a su lado.

Depende del otro para ser feliz y, sobre todo, para sentirse querido.

Es inútil buscar quien te complete, nadie completa a nadie,
debes ser completo por ti mismo para poder ser feliz (Erich Fromm)

Es inevitable que un amor de este tipo conlleve angustia y desequilibrio emocional. ¡Quiere ser querido a cualquier condición, sin saber lo que significa realmente quererse a sí mismo!

Elementos típicos de esta relación, serán: eterna falta de correspondencia, priorización de la relación amorosa (incluso frente a las responsabilidades familiares, a las aficiones, al trabajo…), miedos por un posible rechazo y varios “efectos secundarios” en el momento en el que se rompa la relación.

Cuando hay dependencia emocional, hay un enamoramiento (obsesivo) hacia la relación, no hacia la persona en sí.


¿Cómo es el dependiente emocional?

  • Lugar prioritario de la relación: antepone su pareja a TODO

  • Necesidad de acceso constante al compañero (puede resultar agobiante e incómodo)

  • Deseos de exclusividad: se aíslan, todo lo demás molesta (hijos, amigos…)

  • Idealización del compañero: se enamora de alguien a quien admira o ve por encima suyo

  • Sumisión hacia la pareja: hay desequilibrio, subordinación de uno hacia el otro

  • Miedo a la soledad: hay pánico ante el abandono/rechazo

  • Síndrome de abstinencia (tras la ruptura)

  • Baja autoestima (no se quiere a sí mismo)

  • Necesidad de agradar: busca comprobaciones y aceptación

Acerca de las aportaciones de afecto que tenemos…

Cuando tratamos de dependencia emocional, tenemos que tener en cuenta que en esta situación se suele utilizar poco el que se define suministro afectivo interno (es decir, la autoestima y todo lo positivo que proviene de nosotros mismos). El dependiente emocional busca compensar esas carencias recurriendo en exceso al suministro afectivo externo (o sea, las valoraciones, la aceptación, el acogimiento, el sentirnos importantes, protegidos, escuchados o queridos…).

Por otro lado, sin duda el dependiente emocional suele buscar perfiles específicos de personas, que le permitan mantener activo este tipo de relación alterada.

¿Cómo superar la dependencia emocional?

Entre las pautas fundamentales para poder este patrón de conducta y superar el síndrome de abstinencia proprio de las relaciones de dependencia emocional, encontramos:

  1. Identificar y externalizar la necesidad afectiva, con el objetivo final de potenciar el suministro afectivo interno
  2. Tener actitud de lucha: no esperar que el problema remita solo o sea otra persona el que lo alivie
  3. Obligarnos a hacer/evitar algo
  4. Ayudarse de la distracción (salir con amigos, gimnasio, etc.) para evitar contactos con la expareja y aceptar la ruptura
  5. Pensar en el síndrome como algo transitorio
  6. Empezar una nueva vida: cambiar el rumbo, hacerlo algo diferente
  7. Comenzar a ver con más objetividad la realidad

….

Está claro que, en situación de ruptura, cada uno necesitará seguir ciertas pautas para abordar y superar su dependencia emocional.

Por otro lado, deberá plantearse ciertos objetivos específicos acerca de sus relaciones con los demás, consigo mismo y con la pareja.

Los que padecen dependencia emocional están convencido de ser muy débiles, incapaces de abordar la situación. Sin embargo, se trata de un pensamiento equivocado: todos tenemos una fuerza que nos requiere emerger.

 

Sin duda, es posible salir de esta condición. Para ello, el dependiente emocional va a necesitar solicitar ayuda profesional especializada, ya que su futuro, si no se decide a enfrentarse o no se propone solucionar su problema, seguirá siendo para él/ella una lucha diaria. Va a ser su primer fundamental paso para llegar a alcanzar, finalmente, relaciones sanas con su pareja y/o con sus seres queridos: que no se basen solamente en la necesidad, sino más bien en el bienestar y el crecimiento de ambas partes.

Os esperamos para hablar de este tema en la siguiente charla del ciclo informativo “Conocimientos para tu vida y la de tu hijos”: Sala Polivalente de la Biblioteca de Benidorm, viernes 23 de febrero a las 18.00.