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Son muchos los factores que entran en juego a la hora de aprender: es el cerebro el que desarrolla las funciones de explorar, experimentar, leer, escribir, pensar, razonar, comunicar, expresar emociones etc.

Se trata de un proceso mucho más complejo de lo que podamos imaginarnos y que nos acompaña, curso tras curso, a lo largo de nuestro crecimiento.

¿QUÉ NECESITO PARA APRENDER?

Entre todos esos factores, dos elementos adquieren un papel fundamental:

LA MOTIVACIÓN: es una de las claves para el éxito.Todo ser humano nace para ser motivado: necesitamos descubrir y crear la motivación cada día. La motivación determina nuestra conducta, explicando nuestros comportamientos según los objetivos que tengamos.

ATENCIÓN Y CONCENTRACIÓN: nos permiten seleccionar algún estímulo de nuestro ambiente, es decir centrarnos en algo e ignorar todo lo demás, y mantener dicho esfuerzo durante un cierto tiempo.

La atención puede estar facilitada u obstaculizada por nuestras habilidades de integración de los distintos estímulos sensoriales (ej. visión y audición).

Sin duda, son muchísimas las habilidades de fondo que necesitamos para poder enfrentarnos al proceso de aprendizaje con éxito.

Acerca de ello, queremos plantearnos:

…¿Por qué un niño con un buen nivel de inteligencia
puede tener dificultades en el aula?

¿Por qué algunos niños parecen no estar motivados
en sus estudios y en sus planes para el futuro?

Para poder aprender, necesitamos haber desarrollado, previamente y a nivel cerebral, buenas herramientas
  • motoras (por ej. para controlar el propio movimiento y permanecer sentado)
  • visuales (ya que muchas de las informaciones que recibimos están captadas por nuestro sistema visual, por ej. un texto escrito, un diagrama, una imagen…)
  • auditivas (por ej. para prestar atención a la explicación oral de la maestra en un contexto de ruido, tal y como puede ser el aula)

¿qué necesitamos para aprender?No estamos hablando de inteligencia, sino de habilidades prácticas que le ayudarán a reaccionar con facilidad de forma apropiada a su entorno en cada momento.

Cuando, por distintas razones, no es así, el esfuerzo físico y/o mental en el aula por parte del niño podrá convertirse en excesivo.

De allí la diferencia entre “no quiero” y “no puedo” hacer algo, como podría ser, por ejemplo, prestar atención a la explicación de la maestra.

Su aprendizaje podrá resultar frenado.

Es importante descartar posibles alteraciones motoras, visuales, auditivas, cognitivas y psicopatológicas, que podrían estar a la base de dicho esfuerzo, afectando a su motivación, a su atención, a su rendimiento escolar y/o a su conducta.

De ello hablaremos el viernes 27 de Octubre de 2017 a las 18.00h, en nuestra primera charla del cíclo “Conocimientos para tu vida y la de tus hijos”, en colaboración con la Red de Bibliotecas de Benidorm.
Centro de Psicología PsicoSalud Benidorm

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