¿Te has preguntado que necesitamos para aprender?

Son muchos los factores que entran en juego a la hora de aprender: es el cerebro el que desarrolla las funciones de explorar, experimentar, leer, escribir, pensar, razonar, comunicar, expresar emociones etc.

Se trata de un proceso mucho más complejo de lo que podamos imaginarnos y que nos acompaña, curso tras curso, a lo largo de nuestro crecimiento.

Entre todos esos factores, hay elementos que adquieren un papel fundamental:

LA MOTIVACIÓN es una de las claves para el éxito. Necesitamos descubrir y crear la motivación cada día. La motivación determina nuestra conducta, explicando nuestros comportamientos según los objetivos que tengamos.

La ATENCIÓN nos permite seleccionar algún estímulo de nuestro ambiente, es decir centrarnos en algo e ignorar todo lo demás, y mantener dicho esfuerzo durante un cierto tiempo.

La CONCENTRACIÓN puede estar facilitada u obstaculizada por nuestras habilidades de integración de los distintos estímulos sensoriales (ej. visión y audición).

Sin duda, son muchísimas las habilidades de fondo que necesitamos para poder enfrentarnos al proceso de aprendizaje con éxito.

Para poder aprender, necesitamos haber desarrollado, previamente y a nivel cerebral, buenas herramientas.

No estamos hablando de inteligencia, sino de habilidades prácticas que le ayudarán a reaccionar con facilidad de forma apropiada a su entorno en cada momento. Cuando, por distintas razones, no es así, el esfuerzo físico y/o mental en el aula por parte del niño podrá convertirse en excesivo. De allí la diferencia entre “no quiero” y “no puedo” hacer algo, como podría ser, por ejemplo, prestar atención a la explicación de la maestra.

  • Motoras – Por ejemplo para controlar el propio movimiento y permanecer sentado.

  • Visuales – Las informaciones que recibimos están captadas por nuestro sistema visual, por ejemplo, un texto escrito, un diagrama, una imagen, etc.

  • Auditivas – Por ejemplo, para prestar atención a la explicación oral de la maestra en un contexto de ruido, tal y como puede ser el aula.

Su aprendizaje podrá resultar frenado.

Es importante descartar posibles alteraciones motoras, visuales, auditivas, cognitivas y psicopatológicas, que podrían estar a la base de dicho esfuerzo, afectando a su motivación, a su atención, a su rendimiento escolar y/o a su conducta.

  • ¿Por qué un niño con un buen nivel de inteligencia
    puede tener dificultades en el aula?

  • ¿Por qué algunos niños parecen no estar motivados
    en sus estudios y en sus planes para el futuro?

By |2018-12-30T19:58:00+00:00noviembre 2nd, 2018|Niños, Novedades y noticias|0 Comments

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